
Estoy escuchando Trouble de Coldplay y contemplando como cae ligeramente la lluvia contra mi ventana y me acordaba de mi tierra. Allí también existen días de estos, pero son algo diferentes. La lluvia suele azotar con mayor fuerza y durante un tiempo breve para dejar paso a claros alternantes.
Aquí no es así. El cielo permanece con un color griseado durante todo el día y el viento azota con fuerza el mar hacia los acantilados, rompiendo con fuerza. Una imagen preciosa de las tierras gallegas.
Cuando vivimos en el interior no podemos admirar la belleza del mar. Tanto en esos días que permanecen despejados, y en los cuales ver el horizonte confundiendose con el mar, y los barcos entrar en el puerto, como en estos días grises tan evocadores, en los que la fuerza del mar puede llegar a asustar.
1 comentario:
Felices pascuas!! Pásalo muy bien en Lisboa ;)
(como comentario sé que no viene al caso, pero para que luego no digas que no te escribo)
Besos!!
Publicar un comentario