lunes, 3 de marzo de 2008

Pequeños placeres

En pleno siglo XXI es cada día más cómoda la vida diaría. Sin movernos de nuestro sillón somos cápaces de enterarnos de noticias de lugares lejanos, explorar museos sin necesidad de mover nada más que el ratón, incluso comprar todos los artículos que podamos imaginar sin tener que tener contacto con aquel vendedor pesado del super.

A pesar de ello, me pregunto continuamente si hemos perdido la perpectiva. Llevamos por momento a una anhedonia y una indolencia perniciosa. Somos incapaces de disfrutar de la compañía de sus amigos y cambio preferimos quedarnos en casa, envueltos en una pequeña manta que nos separa algo más del mundo exterior. No podemos soportar un día en la naturaleza, no podemos descansar pensando en nuestras obligaciones...

Ayer senti un placer que hacia tiempo no experimentaba. Montado en un autobus y apoyado en la ventana veia un pasaje maravilloso. El día estaba encapotado, una lluvia fina pero continua llenaba las hojas de un marron intenso, que se alternaban con arboles que han florecido antes de tiempo, teñidos de amarillo intenso, en contraste con el verde intenso de la hierba que rodeaba al rio Ulla. Al fondo pequeñas casas de piedra, que terminaban en un puente griseado, ennegrecido por el tiempo, y tenido de musgo. Yo permaneci perplejo ante dicho paisaje, mientras el autobus avanzaba lentamente por dicho paraiso. No eche en falta estar escuchando de fondo alguna gran canción como "Little Chat" de Sunday Drivers o "Why Don't You Find Out for Yourself" de The Killers y una cámara de foto para robarle a la naturaleza ese pequeño momento.

Precioso paisaje gallego. Espero que podais disfrutar también de estos pequeños momentos

No hay comentarios: